(Vía Kirby Primeval, para ver los demás bosquejos ve al post Kirby Goes Batty!)
Seguro fueron de prueba para la editorial o por encargo de algún fan quizás. Podemos soñar: Después de ver la espectacular portada, abres el cómic y ves a Batman ocupando toda una página de golpe contra tus ojos. Ves los detalles de su ropa y su posición corporal, sabes que está listo para la batalla. En las siguientes viñetas lucha contra monstruos espaciales de grandes dientes imperfectos, caras anchas pero fieras y armaduras brillantes con cierto aire precolombino. Todo sucede en un lejano lugar que parece la pesadilla misma en la tierra. ¿Donde está Batman? ¿Regresará a Gotham? ¿Se imaginan como sería Gotham según kirby? Bueno, también dibujó al Capitan Marvel y Superman. acá hay otros lapices de Batman. Todo queda en un gran "Pudo ser..."
En el libro (escaneado) no hay crédito al traductor, si alguien sabe avise. Esta entrevista que estoy pasando al blog y que consta de varias partes fue hecha en el año 1982 en medio de la convención de cómics en San Diego. Se publicó como "Conversaciones con Will Eisner - Shop Talk" por Dark Horse en su versión original y por Norma en su versión para el idioma español Seguimos....
Eisner: ¿Me estás diciendo que la diferencia entre el Jack Kirby que vivía en la zona este de Nueva Cork y el de hoy en día es que el actual es conocido y el otro? No lo entiendo.
Kirby: Lo que te digo es que hoy en día conozco a la gente lo suficiente como para recibir una repuesta de cualquiera, pero en aquella época, cuando era más pequeño, todo el mundo pasaba de mí.
Eisner: Entonces lo que haces es actuar. ¿Dirías que actúas? Corrígeme si no estás de acuerdo.
Kirby: No, estoy de acuerdo. Creo que todos actuamos. Los empresarios actúan porque son maquinadores, y su trabajo consiste en maquinar. Quieren conseguir el puesto de ejecutivo que les interesa a toda costa, y se lo van a quitar de forma sutil a quien lo posee.
Eisner: Defíneme “actuar” ¿Es el hecho de dibujar? ¿Dónde reside la actuación en tu caso?
Kirby: En mi caso reside en la sinceridad, en buscar el elemento que hará que alguien me responda. Normalmente trabajo con temas de ciencia ficción, aunque a veces me han asignado otros temas. Recuerdo que Joe y yo fuimos los primeros en crear revistas de cómic romántico.
Eisner: Cierto. Joe Simon y tú trabajaron en una línea romántica.
Kirby: Por aquella época trabajamos para McFadden Publications. MacFadden tenía una línea de cómics, y en uno de los títulos creamos una serie llamada “My Date”. De repente se me ocurrió que McFadden era el mayor proveedor de literatura romántica del mundo y de que ganaba millones con ello, y que ambos trabajábamos en lo mismo. Pero no había historias de amor en el cómic.”My Date” fue el preludio.
Eisner: Fue el primero, si no me falla la memoria.
Kirby: Los primeros cómics románticos provienen de aquella discusión. Las ideas surgen de las discusiones, y allí estábamos nosotros, sentados sobre uno de los cimientos de la narración. En aquella época los géneros con más éxito eran el criminal, los westerns y los romances.
Eisner: Bueno en aquella serie, y esto es muy importante, ¿Qué hacías tú y que hacía Joe?
Kirby: Vale, Joe me llevaba de la manita.
Eisner: ¿Quién escribía el guión, Joe o tú, o lo escribían juntos?
Kirby: A veces juntos, pero casi siempre lo escribía yo.
Eisner: ¿Los diálogos también?
Kirby: Guión y diálogo.
Eisner: Entonces no era Joe, sino tú quien escribía la mayoría de los guiones. A Joe no se le daba tan bien.
Kirby: Joe se dedicaba a relaciones con los editores. Él medía 1,90 y 1,62. (Ríe) Los editores ni me miraban, aunque yo no me lo tomaba a mal. Sabía que no me tomarían en serio. Joe era muy visible con su metro noventa, y además había sido reportero del Syracuse Journal. Yo le admiraba muchísimo. Le admiraba por haber pasado por la facultad y por provenir de lo que yo pensaba que era una familia de clase media. Era un animal completamente diferente, y era mi modelo a seguir para cambiar mi carácter.
(Nota: Hace varios dias Joe Simon cumplió 97 años acá un video vía Entrecomics)
Eisner: Un paralelismo muy interesante, salvo que en mi sociedad con Jerry Iger los papeles estaban cambiados. La razón por la que me asocié con Jerry fue porque era un buen negociante y yo era tímido, aunque se me daba bien preparar los productos y dirigir el estudio. Jerry no dudaba ni un momento en llamar a un editor. Eso sí, él era bajito, pero era muy animado. Era trece años mayor que yo.
Kirby: Tenía la perspicacia necesaria para los negocios. Sabía hacer las cosas para conseguir lo que deseaba.
Eisner: Sí, sabía conseguir clientes. Volvamos a los cómics románticos. Tú escribías y Joe los vendía. Pero Joe también dibujaba un poco.
Kirby: Era muy buen dibujante, y uno de los mejores rotulistas que he visto. Hizo algunos de los mejores anuncios de toda la historia.
Eisner: Aún trabaja en publicidad.
Kirby: Para mí será el mejor, porque es un profesional muy competente.
Eisner: Intenta explicarme paso a paso la historia de los cómics románticos.
Kirby: De acuerdo. Joe y yo empezamos a desarrollar la idea juntos.
Eisner: Entonces comentaban ideas, como por ejemplo: “Vamos a hacer una historia que sea así: chico conoce chica, chica conoce chico…”
Kirby: No necesariamente. Yo le decía: “Vamos a hacer una historia sobre eso”, y a él le daba igual qué tipo de historia fuese. A Joe lo que le importaba era conseguir un buen producto. Sabía que yo podía escribirlo y creo que él sabía por instinto que su función era mantener buenas relaciones con los editores. Conocía bien a Martin Goodman y a todos los editores del ramo. Cuando llegué a Fox, Joe era coordinador, y era un puesto al que yo no podía aspirar.
Eisner: Entonces hablaban sobre el guión y luego tú empezabas a escribirlo. También hacías los bocadillos y escribías los diálogos.
Kirby: Creo que tengo un don natural para escribir guiones dramáticos y de humor. Escribo sátiras. Imito como los monos.
Eisner: ¿Qué hacían para elaborar el material? ¿Tú dibujabas a lápiz y Joe entintaba?
Kirby: Sí, Joe entintaba y rotulaba.
Eisner: ¡Eso es lo que te enseñé cuando estabas en Eisner & Iger! (Risas)
Kirby: Es lo que he hecho siempre desde entonces.
Eisner: Era algo que me preguntaba a mí mismo, si seguirían haciéndolo o no. (Risas)
Kirby: Nunca me aparto de un modelo. Funciona con todo el mundo. Creo que es ahí donde empieza todo.
Eisner: De hecho, cambió más tarde cuando estabas con Marvel y Stan Lee, pero ya hablaremos de eso después. Quiero hacerme una idea de esa operación. Preparabas un boceto de la acción, luego los bocadillos y más tarde empezabas el trabajo a lápiz. Recuerdo que tus lápices eran bastantes definidos. Al menos en mi taller eran lo suficientemente definidos como para cualquier persona habilidosa pudiera entintarlo.
Kirby: Mis lápices eran minuciosos.
Eisner: Bien. Después Joe entintaba.
Kirby: Exacto.
Eisner: Y para no perder el ritmo, ibas preparando a lápiz otro guión mientras él entintaba el primero supongo.
Kirby: ¡Exacto! Y así trabajábamos muy rápido. Una vez, cuando trabajábamos para DC, nos enviaron un guión y lo hicimos al vuelo.
Eisner: ¿De verdad? ¡Qué bueno!
Kirby: Eso no nos hizo ganar amigos, pero esa misma tarde ya habíamos acabado con el guión. Se nos empezó a conocer como los hombres más rápidos del ramo porque sabíamos cómo preparara el producto más rápido que nadie.
Eisner: Hace poco estuve hablando con Joe Simon sobre eso mismo en una entrevista. Hay muy pocas parejas como ustedes dos. Por supuesto, Siegel y Shuster, pero el otro par clásico que me viene a la mente son Joe y tú. Son parte de la historia del mundo del cómic. Aunque es muy fácil decir algo así, porque incluso el botones de mi finca dice que es parte de la historia del transporte… (Risa) No lo digo para quitarte importancia…
Kirby: No, yo no le quito importancia nadie. De hecho, admiro a la gente corriente.
Eisner: Bueno, volvamos a lo nuestro, que no quiero perder el hilo. La sociedad se convirtió en un equipo que tuvo gran impacto en el campo. Durante este proceso, realizaron un producto que tenía identidad propia.
Kirby: Sí, tenía un estilo distintivo.
Eisner: Entonces, eras consciente de la identidad o carácter propio del producto de sus esfuerzos conjuntos. Sé que es difícil verse a uno mismo en perspectiva, pero si lo comparas con el trabajo de nuestros contemporáneos verás las pruebas.
Kirby: Tienes razón.
Eisner: ¿Crees que Joe cambió su estilo de dibujo para acomodarse a tu trabajo a lápiz, o alguna vez observaste que hiciese cambios en tus lápices para ajustarlo a su habilidad?
Kirby: Joe nunca tuvo tiempo para hacer cambios. Era como un sastre.
Eisner: La verdad es que en aquella época éramos como fábricas.
Kirby: Éramos fábricas y trabajábamos a destajo porque había que publicar cómics rápida y continuamente. Se vendían muy bien, especialmente los nuestros.
Eisner: Según Joe, ustedes eran los número dos o tres del campo
Kirby: Desde luego, cuando aparecieron los superhéroes. Nuestros primeros superhéroes eran míticos.
Eisner: ¿Cuál fue tu primer superhéroe?
Kirby: El Capitán América.
Eisner: ¿Ya para quien lo hiciste?
Kirby: Para Atlas, de Marin Goodman.
Eisner: Marin Goodman. ¿El famoso Marin Goodman?
Kirby: Sí, Alas aún no se había convertido en Marvel. Stan Lee ni siquiera había aparecido en escena. Llegó después, era un chaval joven. Me acuerdo de que se sentaba en mi escritorio, se ponía a tocar la flauta y no me dejaba trabajar.
Eisner: ¿De verdad? Joe Simon dijo que lo contrató cuando era un crío.
Kirby: Sí, en la oficina aún era un crío. Recuerdo que yo me tomaba muy en serio mi trabajo, pero él no se tomaba en serio nada. No creo que sea nada malo, todos los jóvenes hacen lo mismo.
Eisner: Volvamos al Capitán América. Otra vez la misma formula y modus operandi. Tú escribías y Joe entintaba, te apoyaba y hacía los rótulos. ¿Alguna vez trabajó él a lápiz y tu entintaste su trabajo?
Kirby: No, nunca.
Eisner: Vale, simplemente quería asegurarme.
Kirby: Yo entintaba esporádicamente. Lo hacía cuando pensaba que era necesario. Joe nunca me lo impidió. A veces puede que no estuviese lo suficientemente detallado. Me parecía que el de extensión doble tenía que quedar más impactante, más duro, para que yo pudiera entintar encima de lo que ya tenía. Joe me dejó intentarlo y fue muy efectivo.
Eisner: La relación era más una asociación comercial que una asociación literaria, ¿no?
Kirby: Exacto.
Eisner: No había mucha reflexión intelectual ni introspección en los que hacían.
Kirby: no podía haberla, porque normalmente Joe no se habría relacionado con alguien como yo, y yo no encontraba a nadie con quien relacionarme. (Risa) era exactamente así. De verdad, si yo midiese metro noventa nunca me juntaría con una chaval de la calle que medía metro sesenta. Y si estuviese en sexto curso, nunca me juntaría con un chaval que estuviese en segundo.
Eisner: Me alegro de que no seas mi hermano mayor, porque habrías sido un hermano muy difícil. Seguro que siempre te hubieses burlado de mí. (Risa)
Kirby: Sea como sea, encontramos en el otro algo que necesitábamos, y creo que era genial.
Eisner: Joe me contó que en Long Island vivían muy cerca.
Kirby: Ah, bueno, la verdad es que estoy hablando del principio. Más tarde nos acercamos más. Empecé a pensar por mí mismo ya analizar no sólo las relaciones, sino los productos e incluso a mí mismo.
Eisner: Ésa es una parte importante de lo que intentaba demostrar cuando hablaba del “intercambio intelectual”. Iger y yo teníamos muy poco. Teníamos edades y filosofías de vida distintas; incluso nuestros objetivos eran diferentes. ¡Él sólo pensaba en el negocio! No había posibilidad alguna de intelectualizar. Más tarde cuando llearon dibujantes al taller, como por ejemplo Lou Fine, ya no podía analizar intelectualmente la situación un poco más. Él era mi colega y podíamos hablar. De ahí viene la especie de expansión mental que aparece últimamente en mi obra. Es una especie de aportación al producto desde sensibilidades elevadas. Intentas mostrarte como un tipo duro, Jack, pero me parece… puede que dentro tengas un chico dulce que intenta salir. (Risa)
Kirby: Era un tipo duro. Podría haber sido por el mal camino cuando era joven. Creo que lo que me hizo cambiar fue un amigo mío al que le dispararon. Su padre comenzó a jugarse el sueldo semanal, y su madre se hundió. Vi como se tiró del tejado.
Eisner: (Gruñido) Vaya es horrible. Esas cosas dejan huella. Volvamos a tu trabajo en el Capitán América y la misma fórmula de antes, que sigues utilizando. Tú escribías y hacías el trabajo a lápiz, y Joe entintaba, rotulaba y llevaba las relaciones con los clientes.
Kirby: Sí, pero de lo que no nos habíamos dado cuenta es que estábamos haciendo una versión moderna del Tío Sam. Ya no vestía levita ni llevaba barba. Ahora era un superacróbata que podía apañárselas contra diez tíos, que era algo con lo que siempre había fantaseado. Digamos que yo ya no era luchador callejero, sino un coreógrafo.
Eisner:Gil Kane lo llama “violencia lírica” ¿Estás de acuerdo?
Kirby: Sí, me parece violencia lírica. Creo que hay belleza en la violencia, aunque por supuesto también hay fealdad. He practicado boxeo toda mi visa, y nunca he jugado sucio. Intento luchar y ganar limpiamente.
Eisner: Cuando tus héroes luchan, lo hacen a tu manera ¿no?
Kirby: Sí, Yo pensaba que si tenía que luchar contra diez tíos, encontraría una forma de hacerlo.
Eisner: Quiero volver al tema de las página. ¿Eras consciente de la composición de las páginas? ¿Desarrollaste alguna fórmula o teoría en aquella época? Es que por entonces tu material empezó a ser muy diferente. En mi taller hacíamos las composiciones de páginas según la tendencia del guión, pero aquí tu hablas de violencia y acción.
Esto es algo que en realidad aún estará pendiende en terminar. Calculo mínimo 4 partes más para acabar lo que yo considero un suceso histórico, algo que para mi debes estar si o si en el blog, para que cuando pase el tiempo lo puedan -lo puedan- leer y releer tranquilamente. El maestro de la novela gráfica llamado Will Eisner entrevistando a un poderoso totem del comic llamado Jack Kirby. Pienso que sin importar en la basura que se ha vuelto Marvel hoy en día no podemos anular esa maravillosa etapa que fue tener a Kirby dibujando y escribiendo (en secreto creo) los personajes que hoy ya estan degastados, prostituidos innecesariamente. ¿Que lograré, bueno, transcribiendo esta entrevista al blog? Que descubran a estos dioses como personas, como simples mortales, que alguna vez dudaron, como tu. Seguimos:
Eisner: ¿Te acuerdas de cómo estaba dispuesto el taller cuando estuviste en Eisner & Iger? Yo me acuerdo, pero cada uno de nosotros tiene recuerdos diferentes.
Kirby: si, me acuerdo.
Eisner: Era una habitación y había una hilera de tableros de dibujos dispuestos por toda la pred. Trabajabas cerca de la pred, a la derecha de la entrada.
Kirby: No me acuerdo de si tenía un escritorio o una mesa…
Eisner: Un tablero de dibujo. Yo me sentaba en un extremo, y los otros estaban sentados por el perímetro ce la habitación. Recuerdo que estabas a mi derecha. Dibujabas a lápiz en un papel de dos capas con las viñetas preimpresas, ¿Verdad?
Kirby: Me acuerdo de todos los que estábamos allí. Aunque nos llevábamos bien en intercambiábamos guiones y otras cosas, nunca fuimos por ahí de parranda. Sentíamos que teníamos un trabajo que hacer, y supongo que ese sentimiento estaba extendido entre los jóvenes neoyorquinos.
Eisner: Por aquel entonces, ¿Trataste de cerca de Lou fine?
Kirby: No creo que nunca tratase de cerca de nadie. Ni siquiera la larga temporada que fui socio de Joe Simon, no éramos… no sé… como Tom Swift.
Eisner: O Siegel y Shuster…
Kirby: O Siegel y Shuster, efectivamente. Creo que éramos profesionales, no sólo socios laborales, sino profesionales que compartían cosas que culminaban en un producto vendible. Fabricábamos productos de mucho valor. Y se vendía muy bien.
Eisner: ¡Sí, se vendía mucho!
Kirby: La nuestra era una relación profesional. Por supuesto, también éramos amigos, pero proveíamos de ambientes diferentes. Joe provenía de una familia de clase media, y hasta entonces no había conocido a nadie de esa extracción social. Admiraba a sus padre porque parecía un político, y en mi barrio los políticos tenían mucha influencia. Mandaban a gente con cinco dólares para comprar cotos. Me acuerdo de uno que fue mi padre y le dio cinco dólares para que votase a los demócratas. (Ríe) Esa semana teníamos educación cívica y me habían dicho que esa estaba mal, así que tiré al tipo ese por las escaleras. (Risas) Creía que estaba corrompiendo a mi padre. Tres de las influencias más importantes en los dibujantes jóvenes de aquella época, entre ellos Kirby, fueron Terry y los piratas, de Caniff, Flash Gordon de Raymond y Príncipe Valiente de Foster.
Eisner: Recuerdo de haber visto eso muchas veces en la casa donde vivía.
Kirby: Éramos unos novatos que intentábamos saber dónde estábamos.
Eisner: En aquella época tenía algo de experiencia en animación, pero ya eras un dibujante realista buenísimo. Recuerdo que te puse a trabajar en El conde de Montecristi.
Kirby: La verdad es que trabajé muy duro para Jerry y para ti. Da la casualidad de que tu también me gustas…
Eisner: Es muy halagador de tu parte. Gracias. (Gracias)
Kirby: Trabajé a tope, no solo por mí mismo, sino también porque tenía la necesidad de producir una buena revista para ti.
Eisner: Recuerdo que eras un tipo muy serio, y eso me gustaba. Pero yo también era serio. Hablemos sobre estilo y técnica. Cuando dibujabas por aquel entonces, ¿Estudiabas por tu cuenta, por ejemplo libros de anatomía? ¿Fuiste a alguna escuela de dibujo?
Kirby: Fui un día a un sitio que se llamaba la Alianza Educativa. Me echaron por dibujar demasiado rápido al carboncillo. (Risa)
Eisner: Siento interrumpirte, pero cuando llegaste a nuestro taller, dibujabas muy bien. Tenías un estilo muy personal. Si cierro los ojos aún puedo ver tu trabajo de aquella época. Era muy meditado.
Kirby: Créeme, para mi era un proceso angustioso.
Eisner: ¿En serio? Pues trabajabas muy rápidamente y con ligereza. ¿Estudiabas de algún libro de anatomía?
Kirby: No, no. Lo hacía yo solito, por lógica. Creo que soy un tipo que conoce bien a la gente, y me gusta. Me gusta conocer el carácter de la gente. Conocía a los gangster y a los polis.
Eisner: Muy bien. Entendías a la gente, pero estoy hablando de tu habilidad con los mecanismos de dibujo. Me acuerdo que me sentía como un principiante… como tú dices. Todos nos preocupábamos en aprender el oficio. ¿Tuviste algún tipo de educación académica? ¿Te acuerdas de los materiales con los que trabajabas?
Kirby: Si, empleaba especialmente películas. Creo que me crié con Harry Warner. (Ríe) Daba igual de qué peli se tratase, yo las veía como siete veces cada una y mi madre me tenía que sacar del cine. Creo que el naturalismo y el drama inherentes a las imágenes dejó tal impresión en mí que yo tenía que reproducirlos e intenté hacerlo fielmente.
Eisner: Recuerdo que trabajabas a pluma y más tarde empezaste a trabajar a pincel. Recuerdo las pinceladas definidas de tu temporada en Eisner & Iger, y creo acordarme de verte trabajando con pluma durante un tiempo. Entonces, ¿Simplemente copiaste esas técnicas de alguien del taller?
Kirby: Por aquella época yo no quería convertirme en un Leonardo da Vinci. No quería ser una gran artista, pero me encantaban los cómics y quería ser mejor que cualquier otro.
Eisner: Entonces estudiaste el material de otros, como por ejemplo el de Caniff…
Kirby: Me fijaba en Hal Foster y me encantaba la fluidez de Alex Raymond. Sus cuerpos tenían una naturalidad que me encantaba. Las sombras de Caniff también me gustaban. No engullía toda la técnica. Hasta cierto punto me apropiaba de los que me interesaba, y ellos fueron mi escuela. Hoy en día sigo pensando que cada hombre es la escuela de otro. Hay cosas que aprendí de ti y que aún sigo empleando.
Pat de Caniff a la izquierda, Flash Gordon de Raymond a la derecha
Eisner: Todos tenemos cosas de todos. Tu presencia en el taller influyó tanto en mí como en el resto. Posees un dinamismo y un impulso que todavía es palpable en tu obra.
Kirby: Pues te aseguro que todo proviene del miedo.
Eisner: (Gruñido) Eso que dices es muy importante. No soy psicólogo, pero se trata de un elemento comprensible de la motivación.
Kirby: Era miedo al fracaso, a quedarme atrás y ser mediocre. De ningún modo quería quedarme en un segundo plano.
Eisner: Bueno, continuemos. Te marchaste de Eisner & Iger tras un año y pico, ¿no? No me acuerdo cuáles fueron las circunstancias de la separación, pero sé que fueron amistosas. Te fuiste con Fox…
Kirby: Empecé a trabajar para Victor Fox, aunque no le respetaba como profesional, sino simplemente como jefe. A veces pensaba que era un personaje increíble. (Risa) Lo de “El rey de los Cómic” es una frase muy vieja ya, y a veces me sabe mal porque la utilizábamos…
Eisner: De forma despectiva…
Kirby: De forma sarcástica, y lo aprendimos de Fox. De hecho, Al Havey sigue hablando como Victor Fox. (Risas) Hablaba fatal.
Kirby: ¡Era Edward G. Robinson! Recuerdo que caminaba de un sitio a otro mirando a los dibujantes como si fuese un halcón y decía: “¡Soy el Rey del Cómic!” (Risas) Nosotros le mirábamos a él, y la verdad es que siempre nos daba una alegría porque hacía el trabajo divertido. Era un personaje en el más puro sentido de la palabra.
Eisner: ¿Nunca tuviste la impresión de que era un personaje sacado de un cómic?
Kirby: No, nunca.
Eisner: Siempre estaba metido en líos y pleitos. Llegó al negocio editorial desde Wall Street. Trabajó de contable para Donenfiel, creo, y luego se montó su empresa. Aprendí a mucho de “negocios” a tratar con él.
Kirby: La verdad es que fue en Eisner & Iger donde tuve mi primer contacto con el mundo de los negocios, que hasta ese momento era un territorio desconocido para mí. Recuerdo que Jerry y tú eran personas eficientes y metódicas que sabían lo que hacían, y era algo que yo admiraba. Ese fue mi primer contacto con lo que era un negocio de verdad.
Eisner: Pero en lo que se refiere a tu desarrollo creativo, artístico y técnico, la mayor parte proviene de observar a otras personas y no tuviste ninguna formación estructurada o formal de la que te acuerdes, ¿verdad?
Kirby: Los únicos modelos que tenía eran las personas a las que conocía.
Eisner: ¿Alguna vez consideraste los cómics como un género artístico, como puede serlo la literatura, o para ti se trata únicamente de una forma de ganarse la vida? Un oficio, digamos.
Kirby: Era un oficio y una forma de ganarse la vida. Aunque amo a mis padres, llegó un momento en que no hacía las cosas como ellos querían. Me pregunto si algunas veces los jóvenes lo hacen. Sabemos que somos personas únicas y que somos quienes somos. Puedes escuchas una cvlase de dos horas y no enterarte de nada. Simplemente haces las cosas como quieres hacerlas. Cada uno tiene que hacer sus propias invenciones. Es una de las razones por las que creo en las personas, porque creo que cada una especial – no hay que someterse a las ideas de nadie, sino casar las propias con las de ellos-. Debemos observar los fallos y los aciertos de los demás y aprender de ellos.
Eisner: Entonces aprendiste mucho imitando, ¿no?
Kirby: Sí, aprendí mucho así, y creo que todos lo hacemos. Siento decirlo de una forma tan sincera y aplastante, pero en cierto modo somos como los monos.
Eisner: Una idea interesante.
Kirby: Observamos lo que hacen los demás, y todos queremos ser el líder de la manda. Para mí ése es nuestro principal impulso. Si dirigimos un taller, queremos que sea el mejor. Si dibujamos, tenemos que hacerlo mejor que el otro. Las palabras no tienen efecto sobre nosotros, solamente sobre la gente que están en un estado como de ensoñación o de temor.
Eisner: Entonces ¿Qué cosas tienen efecto? ¿Qué es lo que nos impulsa realmente?
Kirby: El comportamiento. Hacer cosas o intentar hacerlas. Tomar decisiones. Para mí los dibujantes de cómic son personas que tienen que tomar decisiones, porque tienen el esquema del guión en las manos y no van a desviarse de él.
Eisner: En eso tienes razón. Toma decisiones mientras hace los bocetos.
Kirby: Mientras está abocetando, si no le gusta el resultado, cambia de decisión y se convierte en un profesional por sí mismo. Nadie puede tomar decisiones por ti: tienes que hacerlo tú solo. Partimos de un modelo que existe dentro de nosotros. A veces la gente habla de dedicación, pero no creo en ella. Yo creo en el impulso, un impulso completamente animal que te hace lograr lo que te propone, y no creo que sea algo malo.
Eisner: Ya veo. Lo ves como una forma de realización personal. Entonces cuando estabas con Victor Fox, o incluso en Eisner & Iger, tu impulso era ser el jefe de la manada, y más en concreto, no tenías que salvar el planeta y no tenías ni has tenido que transmitir ningún mensaje. Por lo menos por ahora.
Kirby: Hoy en día estoy en el mundo del espectáculo. Soy un actor e intento ser el mejor, dentro de mis posibilidades. (Nota: su carrera en actuación en realidad fue pobre, tenemos dos particiones, uno como retratista en el increíble Hulk y otro como oficial en Starsky y Hutch )
Eisner: Entonces tú eres así. No necesitas un vehículo para decirle algo al mundo o a mí.
Kirby: No tengo nada que decirle al mundo porque todo lo que pueda decirle es inútil. Si tuviera un mensaje, sería: “Hagan lo que quieran, no hagan daño a nadie por el camino y sean lo más positivos que puedan”.
Eisner: Entonces, el impulso principal es mejorar tu técnica de forma parecida alo que hacen los atletas.¿Te parece una buena comparación?
Kirby: Sí, los atletas hacen lo mismo, y la gente del espectáculo también. Los dibujantes crean estilo. Soy capaz de distinguir un dibujo de Will Eisner a doscientos metros. Considero que eres una persona muy valiosa por que eres única.
Eisner: ¡Tú también eres único, desde luego!
Kirby: Puede qie yo sea único en el mismo sentido, y si fuese así estaría orgulloso.
Eisner: Bueno, la verdad es que no soy consciente de serlo. Modestia aparte, ya que no nos la podemos permitir, sólo los ricos pueden. (risita)
Kirby: ¡Exacto! Creo que por eso a todo el mundo le gustaba Kennedy, porque ya se había hecho rico y luego quiso ser como todo el mundo, lo consiguió y por eso a todos nos encantaba.
Eisner: Nunca me lo había planteado así. Lo que quiero decir es que no podemos evitar ser conscientes de nuestra posición en la comunidad del cómic. Sólo tienes que escuchar una conversación por ejemplo, conoces a nos admiradores y escuchas cómo te pelotean descaradamente. Es fácil estar de acuerdo con algunas de las cosas que dicen. (Ríe)
Kirby: Te aseguro que estoy completamente de acuerdo con ellos. (Carcajada)
Eisner: Bueno, Jack, sigues teniendo sentido del humor.
Kirby: Sé de sobra que sigo trabajando a tope y sigo intentando contentar a la gente.
Eisner: A lo que quiero llegar es a que los dos somos conscientes de que podemos dejar una impronta en mucha gente.¡Ojalá! Puede que tengamos influencia sobre alguien. Los estudiantes siempre utilizan la palabra “Influencia” de una forma muy vaga. Para mí significa abrir nuevas posibilidades para el medio.
Kirby: Discrepo. No creo haber influido en nadie.
Eisner: Pero eres un modelo a seguir para alguien. No sé para quién, pero somos… para alguien. Debemos serlo.
Kirby: Somos un modelo a seguir para gente a la que le gusta que les respondan. Dicho de otra forma: puedes ir por la calle sin que nadie sepa quién eres. Cuando vivía en la zona de Nueva Cork, yo he paseado por la calle durante años en el más completo anonimato, como si fuese un cero a la izquierda. Y yo no quería eso.
(Continuará)
PD: No sé porque razón el libro no contiene los datos del traductor.
Una historia trágica de amor titulada "Gotta get married!", elaborada por la dupla dorada Simon y Kirby, para Young Romance nos trae a la mente aquellas parejas que son forzadas a casarse para evitar la vergüenza de la sociedad o de la familia. Que si el matrimonio sobrevive depende tanto o más de la suerte de como se dejen conocer la pareja. Tenemos algo asi en la portada del Young Romance 70:
Años después podemos tener algo como esto:
Eso si es una tragedia de amor. Jack Kirby fue el autor de la precuela de Married With Chilren! He dicho. Me pregunto cuantos entenderán esta entrada vaga, cortita y "graciosita" ¡Alabado sea Al Bundy, Jack Kirby es su dios!
Los herederos de Kirby buscan obtener una parte de beneficio en el copyright de los personajes co-creados por Jack, siguiendo los pasos de los herederos de Jerry Siegel. Precisamente están utilizando a los mismos abogados que estos últimos, Toberoff & Associates, dejando de lado al abogado de la familia, al menos en este caso.
Estos pasos iniciales no tendrían consecuencias legales inmediatas, ya que en caso de victoria no se modificaría el copyright por lo menos hasta dentro de siete años.
Estamos hablando de más de 600 personajes y la gran mayoría fueron para la editorial Marvel. Digan ustedes ¿Cuál es el precio del legado de Kirby? y el hecho de uno pueda disfrutar de su personaje favorito hoy en día.
Además...
Parece ser que los éxitos de los herederos de Siegel y la decisión de los mismos abogados de defender la causa ha sido el detonante para llevar a cabo esas viejas reivindicaciones por parte de su familia. Supongo que el hecho de que Disney comprara Marvel ha tenido bastante que ver para que este presigioso bufete de abogados aceptara el reto.
De todas formas, las circunstancias de Siegel fueron distintas a las de Kirby, ya que Siegel ya había creado el personaje parcialmente antes de colaborar para National/DC, mientras que Jack co-creó los personajes Marvel por encargo directo de la compañía. Así que las posibilidades de éxito son bastante dudosas
En realidad el detonante es que en Disney hay más dinero y por lo tanto mas posibilidades de que se llegue a un acuerdo, si es que Disney aún quiera mantener a Marvel en sus filas.
Yo creo que el acuerdo monetario seria justo ya que el dinero que se desenvolsaría sería menor a las ganancias millonarias que le generaron los personajes, más de 500, de Kirby (junto con otros autores) a la editorial Marvel. Aunque dicho de paso el aporte de Kirby no tiene precio. Recordemos además que Stan Lee también tiene una demanda contra Marvel pero el lo minimiza de la manera posible.
Actualizado: La noticia de la demanda a tenido un giro total:
(...) Eso quiere decir que los Kirbys han iniciado el primer paso para la recuperación del copyright sobre esos 45 personajes. NO es una demanda contra Marvel, sino que están ejerciendo su derecho de reclamar esos personajes.
Por este motivo, los Kirbys podrían conseguir los derechos de Los 4F en 2017, Hulk en 2018 y los X-Men en 2019.
RECTIFICACIÓN: Los Kirbys NO han denunciado a Marvel/Disney. ( leanlo completo en Ferran Delgado's blog)
Los de las películas no cuentan. Acá les traigo "fotos autografiadas" del cuarteto que dió un empujon al género superheroico. Todos dibujadas por Jack Kirby. ¿Quién mas tenía que ser?
Y un extra: la hermosa Alicia, el alma gemela de Ben Grimm
Antes que nada el loco cogió la trompeta e hizo su introducción...
Si pudiera hablar de O.M.A.C. con toda libertad diria que es el personaje de cómics por excelencia. Un ser con grandes poderes pero que depende de la inteligencia de un ser artificial. Dicho ente orbita alrededor del planeta tierra y se hace llamar Hermano Ojo. Hermano ojo es la tecnología mas avanzada en un futuro que esta a un segundo de ser apocaliptico.
La verdadera identidad de O.M.A.C., Buddy Blank, dejó de exisitir de manera involuntaria e inimaginable para luchar con el crimen salvaje y corporativo que ni la organización de la paz puede hacer frente. Es decir las fuerzas del bien tuvieron una reacción instintiva y nació O.M.A.C. sin importar las consecuencias.
¿Porqué un futuro increíblemente científico y económico necesita de una marioneta con mentalidad militar? Por que ese futuro es una mentira. Todo lo que O.M.A.C. vive es una mentira. Ese futuro va a terminar sea luchando o sea perdiendo y en realidad no existe el mundo del mañana. Eso es lo que puedo asegurales con tan solo ocho número que Jack Kirby creó. Pero lo que debo aclarar es que esos ocho números no son lo debió ser la serie de O.M.A.C. La serie injustamente interrumpida en un enfrentamiento entre Hermano Ojo-O.M.A.C.- Dr. Bakula que demostraba ser uno de los mejores momentos.
De dejaron muchos cabos sueltos como el asunto de los padres adoptados para O.M.A.C. Siempre que se me viene a la mente ese punto y que ¿Cúal era la verdera intención de Kirby al introducir dichos personajes?
Veamos: la organización de la paz le da casa y dinero a O.M.A.C es decir todo lo que un adulto necesita en esta vida. Sin embargo vieron que faltaba algo que podría darle mas armonía a esa falsa vida: Padres. No hay problema. Eligieron a unos ancianos para que lo sean y asi el personaje tendría gente esperandolo en casa con algo de comida caliente. Ellos aparecen en el número 3, veamos las páginas:
Y nunca mas se supo de ellos.
John Byrne el autoproclamado sucesor.
Entonces para no dejar en el tintero el asunto de O.M.A.C. Byrne empredió un proyecto de una miniserie (cuatro entregas) donde le daría fin e inicio, inicio y fin a la historia. Incluso le agregaria unos toques o temas que a Kirby le hubiera faltado: viajes en el tiempo y la segunda guerra mundial. De esto se trata el artículo que podemos encontrar al final del último número de la miniserie de O.M.A.C. leanlo y disfrutenlo:
OMAC, Einstein y la mentalidad guerrera
El viaje en el tiempo, según Einstein, es posible de manera limitada, en un solo sentido. A velocidades cercanas a la luz (186.282 millas por segundo), se experimenta un efecto de dilatación temporal: el tiempo de la nave es menor que el tiempo de la Tierra. Un viaje a la galaxia de Andrómeda puede durar cuarenta años, ida y vuelta, para el viajero. En la tierra pasaría un millón de veces ese intervalo. Esta versión del “viaje temporal” que experimentamos todos cada día, de un minuto a otro, de una hora a la siguiente, sirve de poco, ya que el viajero no podría informar al siglo XX de lo que encontrase en el futuro.
La teoría de Einstein también afirma que el pasado deja de existir. Esto es lógico: si nuestro universo arrastrase tras de sí cada nanosegundo desde el principio de las cosas, la entropía total habría abrumado el universo unas pocas horas después de su creación, y no estaríamos aquí para discutir esto.
El viaje en el tiempo, entonces, aunque un tema clásico de la ciencia ficción desde que la humanidad empezó a utilizar su imaginación, es más fantasía que ficción. Cohetes, lanzarrayos y criaturas alienígenas entran dentro del alcance de la realidad. El viaje en el tiempo nunca lo hará. Pero aún así, eso no nos va impedir usarlo como anzuelo para innumerables historias… OMAC incluido.
Vemos, OMAC. ¿Por qué esta historia en particular? ¿Esta cadena de acontecimientos en particular? ¿Por qué, de hecho, la historia de una viaje en el tiempo?
La última pregunta requiere una confesión: el viaje en el tiempo es la clase de historia de ciencia ficción que este escritor prefiere. Bajen un poco el reostato y en seguida me saldrá una historia de viajes en el tiempo. Cuando me senté a considerar que hacer con OMAC, esto fue lo primero que se me ocurrió. Había un par de razones.
Uno de los actuales clichés de los cómics americanos – uno mismo que yo he utilizado – es el “todo lo que sabes es mentira”. Es la manera más fácil de generar una historia, ver que han hecho otros escritores y/o artistas, buscar una pequeña grieta en la lógica y decir: “¡Esto significa que toda la historia es falsa! Ahora les contaré la verdadera historia” Pero si bien es cierto que ésta es la manera fácil de generar una historia, también es la mas perezosa. Habiéndola usado ya otras veces, decidí evitarla con OMAC. Quería una historia que dejase incólume el trabajo de Jack Kirby, aunque toda la serie original de OMAC era mentira habría sido fácil que resbalar con una piel de plátano.
Kirby no intentó en absoluto predecir como sería “El mundo venidero”, como se declara la primera portada de la antigua de la serie de OMAC. Sin ser un “futurista”, Kirby se dedicó a contar una salvaje y desenfrenada aventura - lo que mejor sabe hacer – con tonos de advertencia. Nadie entrevió el mundo en que vivimos. El ordenador personal, por ejemplo, estalló en escena sin avisar. Los mejores escritores de ciencia ficción reconocen que no anticiparon su increíble efecto sobre la sociedad. En el mundo que predijo Kirby se acercaba mucho más al futuro visto en la Exposición Universal de Nueva Cork en 1939. No es extraño, si se tiene en cuenta el impacto que produjo en la gente que tuvo la suerte de acudir. Si examinamos los cómics y las revistas de ciencia ficción durante y después de la Exposición, veremos el efecto permanente que tuvo en nuestra percepción del futuro.
Al escribir OMAC, quise crear una historia que reconociese que las “predicciones” de Kirby habían fallado su objetivo, pero que al mismo tiempo hiciese de ese mundo una realidad viable. Mi solución: corrientes temporales divergentes. El OMAC de Jack tuvo lugar en un mundo al que se ahorró la devastación de la Segunda Guerra Mundial, tal como se anticipó en el pabellón de “El mundo del mañana” de la Exposición de 1939.
Otro elemento dio forma a mi historia. Un segundo cliché que campa a sus anchas en los cómcs es la epifanía heroica: el personaje central se da cuenta de que todo en lo que cree es FALSO. Denny O´Neil lo hizo brillantemente con GREEN LANTERN en los 70. Una legión de autores menores lo han intentado, con resultados mucho más pobres. No quería firmar parte de estas filas con OMAC. Y no quería destruir lo que Jack Kirby había creado. OMAC debía ser un Ejército de Un Solo Hombre. Su reinterpretación refleja sería darse cuenta de lo equivocada que esta la filosofía del guerrero, del error que supone pensar como piensa un soldado. Así que, dando la vuelta al cliché, creé mi historia alrededor de la mentalidad militaristicaa de OMAX. Lejos de ver que se “equivocaba”, la motivación de OMAC sería guiada por esta mentalidad marcial. ¿Quién sino el más devoto soldado llegaría ala conclusión de que la Segunda Guerra Mundial fue algo necesario?
Entonces… OMAC, como yo lo veo. Ciertamente la naturaleza de esta historia, sus corrientes temporales entremezcladas y realidades divergentes, preparan el camino a historias extraídas de los clichés mencionados más arriba. Otros autores vendrán que calificaran mi historia de mentira, así como a la serie de Jack… de hecho, a todos lo que ha pasado anteriormente. Yo digo: ¡Qué lo hagan! Yo he dicho lo que quería decir. Mi versión de OMAC encaja con la de Kirby sin destruir el original. Los que sigan son libres de apoyarla o destruirla, como les parezca mejor.
Estoy seguro que pocos conocen el cómic de parodia llamado "Not Brand Echh" que para ser más sencillos... mmh serian como si los Monty Python escribieran cómic, con mas o menos de gracia. Obviamente todo es una estilo a la revista MAD. Lo curioso es que en la varios de los ejemplares participan los autores y se burlan de sus propias creaciones. Podriamos decir que esa labor debe tener algo terapeutico. Y dicha serie tenia una mascota para nombralo asi sinceramente, se llamaba Forbush Man:
Duró 13 ejemplares pero en realidad la colección entera no destaca mas alla de ser anécdotico. Sin embargo tenemos que destacar el primer número donde Jack Kirby y Stan Lee presentan su descabellada versión de los 4 Fantásticos. El asunto es que la creación de dicha familia superheróica marcó una era en Marvel que según Frank Miller Acabó el d{ia en que murio Jack Kirby.
Su sucesora fue "What the...?!" que fue mucho mas extensa y conocida. Después vino Wha... Huh? (2005) como ejemplar único. Esas dos ultimas juegan con el popular titulo "What if...?" que estoy seguro muchos deben saber. ¿Porqué no se publica en la actualidad un nuevo volumen u otra versión? Estoy seguro que la respuesta es esta serie de cortos llamado "What the...?!" (Hahahaha) !Viva el Stop Motion y viva el Rey!
Aca les muestro las páginas de Not Branch Echh #01, donde solo pondré la parodio de Kirby y Lee, disfrutenlo:
(El orden de las páginas es de izquierda a derecha y hagan click en ellas para verla en una resolución mayor)
Puedes encontrar la primera parte aquí y la segunda parte aquí
Sólo fue una de las muchas lecciones aprendidas por mi generación.Y, ahora que la hemos aprendido, es sorprendente descubrir cuántos aliados tuvo Neal Adams,,,y lo bien disfrazados que estaban. Hace unos meses, leí una nota de presan de Defiant Cómics y descrubrí que Jim Shoter había pasado toda su vida luchando por los derechos de los autores. Si me oinchan, no sangro.
Sabía que Shoter tenía talento y era competente. Sabía que había tenido algo que ver con la Legion de Superhéroes. Pero no tenía ni idea de que fuera Robin Hood.
Jim Shooter
Malas interpretaciones. Mentiras. Hay una mentira que saci podriamos perdonar, dada la actual situación de su fuente. Marvel Comics intenta vendernos la idea de que el único componente importante en los cómics son los personajes. Como si nadie hubiera creado esos personajes. Como si el público fuera tan estúpido que no supiera distinguir un trabajo bueno de uno malo. Casi puedes perdonárselo, dado que sus personajes no les están dejando abandonados como lo están haciendo los autores con talento.
Para mi es un alivio ver como se pone en entredicho la vieja mentalidad de Marvel, la del "trabajo-de-encargo, el talento-no-importa". Todos estamos viendo los resultados. Ni siquiera están redistribuyendo las sillas.
Y luego. tenemos la forma en que Marvel les está tatando. A todos. ¡Las cosas que me han contado...! Tengo la sensación de que si consiguiera esquivar ala secretaria de Terry Steward y pasar a través de su despacho hasta la sala de juntas y viera quién es el verdadero dueño de Marvel, quizá acabse descubriendo dónde ha terminado Frankie Markham.
El cambio de rumbo de nuestra industria ha pillado por sorpresa a Marvel Comics. Están pagando el precio de separar el talento de los personajes. Como si unos funcionasesn sin el otro. Están demostrando por qué es tan importante que yo sea el porpietgario de mi trabajo. No sólo a mí, es obvio, sino también a ustedes.
El "trabajo-de-encargo" no solo es malo para los autores. Es malo para el negocio. Sus negocios.
Cuando visito alguna convención o libreía especializada para firmar ejemplares, siempre me suelen hacer la misma pregunta. Los fans son generalmente muy educados, pero demuestran cierta irritación al hacer esta pregunta:
"¿Por qué ciertos autores no se quedan nunca en una misma colección?"
"Nos encantaba tu Batman, ¿Por qué no te quedaste? Nos encantaba tu Daredevil ¿Por qué no seguiste en la colección?"
Hay un montón de respuestas a esa pregunta. Te hartas del personaje. Te peleas con tu colaborador. Bla-bla-bla. Siempre pasan cosas. Pero la principal razón de que dejemos colecciones que se venden muy bien, en editoriales que dan "trabajo-de-encargo" es sencilla: acabas harto de sentirte como un imbécil.
No me entiendan mal. Como todos los de mi generación, sabía dónde me metia. Sabía que estaba jugando con los juguetes de la editorial. Sabía ue todos los personajes que creara, se convertirían en carne de cañon para otros autores. Sabía que, cuando me prometieron que nadie más podría utilizar a elektra, solo mantendrían esa promesa hasta el momento en que les interesara romperla... que es exactamente lo que hicieron. Sabía que todosmis esfuerzos no servirían absolutamente de nada si algún director de colecciones quería usar mi trabajo o tenía un amiguete al que sí le apeteciera. No importa lo bien que se vendiera la colección.
Si sabía todo eso. Y sabía que estaba explotando el pasado en vez de construir el futuro. El juego era ése y yo lo sabía, y jugué, y disfruté de la pelota. Pero, tras cierto tiempo, empecé a sentirme como un imbécil. Así que corrí el riesgo y me fuí, y firmé un contrato con otro editor más joven, Dark Horse, uno de los muchos nuevos editores que me ofrecían mejores condiciones. Editores que no siguen el viejo sistema "Todo-para-mi".
Y ahora soy más feliz que nunca. Los derechos de Sin City son míos. Nadie puede hacer nada con Sin City sin mi permiso. Y yo no puedo dejar Sin City ni por un instante. Amo sin City. El amor que ponemoms en cada página. Es algo poderoso.
Y ahora por fin, puedo darle al fan irritado la respuesta. Antes no se la podía dar.
Si es Sin City, el guión es mío. Si es sin City, el dibujo es mío. Es una promes. Sin excepciones. Sin episodios de relleno de otros autores. Es una promesa. Y una promesa que pujedo hacer porque tengo los derechos de Sin City.
El autor unido a su creación. El autor controlando su creación. Es mejor para mí y mejor para ustedes.
Así, las cosas serán mucho mejor para ambos. Pero el viejo y temible esquema mental persiste. La vieja falta de autoestima. Y nunca ha sido más desvergonzadamente mostrado que en el resentimiento y el odio con que se ha tratado a Image Comics.
De izquierda a derecha: Marc Silvestri, Todd McFarlane y Rob Liefeld. fondo, Jim Valentino, Whilce Portaccio, Jim Lee y Erik Larsen.
Durante decadas, las podridas prácticas de negocios han provocado una lenta fuga de talentos. Se han ido marchando uno a uno. Uno a uno. Cualquier guionista o dibujante es más o menos reemplazable. Siempre salen chicos nuevos con los que alimentar la máquina.
Entonces, llegaron al maestro de pista Todd MacFarlane y sus sorprendentes amigos. Millonarios al instante, según tengo entendido. su popularidad está en la cima. Tuvieron éxito. Consiguieron fama. No tenian motivos para marcharse. excepto que eran los suficientemente listos como para comprender que lo mejor que puedes conseguir con un "trabajo-por-encargo" es ser un esclavo-bien-pagado.
Así que se marcharon. Y, muy inteligentemente se marcharon todos a la vez.
Piensen esto: Todd MacFarlane y sus amigos le dieron la espalda al dinero seguro. Ala fama segura. Lo arriesgaron todo con algo que nunca se había intentado antes... un sello editorial que representase a un grupo de autores y no a una multinacional.
Fue una apuesta. Nunca lo parece cuando una apuesta sale bien. Pero estoy seguro que Todd, y Jim Lee, y Rob Liefeld, pasaron noches muy largas preguntandose si habían cometido el mayor error de sus vidas.
Apostaron y ganaron. Destrozaron la mentalidad del "trabajo-de-encargo", demostrando lo innecesario que es. Más sorprendente, rompieron la supremacia de Marvel en el mercado. Los lectores se fueron con ellos.
Y la gente les odia por eso.
Piensen esto: el cómic mejor vendido del país es propiedad de sua utor. Y los autores no están celebránsolo. Demasiados de nosotros actuamos como galeotes, que jándonos de que el barco tiene goteras.
Piensen esto: guiónice un número de Spawn y me llamaron traidor. Pero nadie me llamó traidor cuando hice Dark Knight y gané mas dinero que Bill Finger, Jerry ronbinson y Dick Sprang juntos en toda sus vidas.
Spawn #11 el ejemplar donde participó Miller
Piensen esto: Gracias a Image Comics, los autores disfrutan de nuevas oportunidades y están mejor pagados, incluso en Marvel Comics.
Y nadie ha dicho: "Gracias".
Y, hablando como un precursor de esta lucha, también de nada.
Ahora Image ha inspirado Legend y Bravura, y, estoy seguro. habrá otras companias basadas en autores de talento. Llegarán mejores tiempos y mejores cómics.
Hay nuevos autpres que se autopublican y nuevos editores que ofrecen contratosmás justos y honrados. Nuevas editoriales paranuevas creaciones, en un campo que ansiaba algo nuevo y fresco. El futuro de los cómics.
Sé que para muchos de ustedes han sido tiempos difíciles, quizás para todos. La Era Marvel de los Universos de Superhéroes, la Era de los Cómic Jack Kirby está llegando a su fin. Se ha convertido en una supernova, se ha consumido a si misma y ha empezado a colapsarse lentamente hasta que forme un agujero negro.
No podemos vivir eternamente del genio de Jack Kirby. El Rey hamuerto y no tiene sucesor. Nunca veremos a nadie como él. Nadie lo sustituirá. Ninguna forma artistica puede aspirar a crear más de un talento tan genial como el suyo.
El resto de nosotros, nos apoyaremos en su legado. Pondremos todo nuestro empeño, nuestra ilusión y todo nuestro duro esfuerzo. Meteremos la pata, tendremos suerte,acertaremos, nos equivocaremos. Hacemos cómic diferentes y atrevidos. Correremos riesgos.
Y también necesitaremos que ustedes los corran. cuando oigan hablar del nuevo universo de superhéroes "de encargo", por favor, no repriman el bostezo. Arriesgense con los nuevos cómic. Busquen aquellos en los que sus autores tienen todos los omtivos para quedarse y no ser despedidos porque suyos y su trabajo son de ellos.
Es un momento que asusta, porque el cambio siempre asusta. Pero están puestas todas las bases para una nueva era de los cómics, nueva y orgullosa. Y nada se interpondrá en nuestro camino, nadaimportante. Nada escepto las viejas y nefastas costumbres y nuestros propios temores. No permitan que nos detengan. Dejenlos en una carretera secundaria como hice con Frankie Markham. No nos preguntaremos qué les ha pasado. Almenos, no muy a menudo.
Cuando Mr. T era el héroe de los niños y personaje Cool, que seguro muchos imitaban, tuvo la oportunidad de una serie animada propia. en serio. veamos la intro:
Lo que dejan los 80. Una etapa breve de Jack Kirby fue el diseñar personajes para distintas series animadas en decada de los 80. Tenemos por ejemplo Thundarr the Barbarian, The New Shmoo, Goldie Gold and Action Jack y la serie Mr. T, del cual ya podimos ver su intro,.Tambien colaboró en el Storyboard de la serie de los Fantastic Four de los 70, sin embargo eso fue antes a su labor como diseñador de personajes y además es tema de otro día.
Pero debemos aclarar que era Steve Gerber el creador de varios de esos personajes animados. Y si les suena Gerber es que tambien estuvo involucrado en los cómic. Su personaje mas famoso es Howard the Duck.
Y acá les traigo esta ilustración donde el Rey nos asegura que Mr. T es el mejor guardaespaldas:
Haganle caso al Rey. La verdad es que este tema debe ser tratado con mas amplitud y si no tienen paciencia pueden leer esta entrada de Ruben Párraga llamada Kirby y la animación.
si hubo alguna adaptación de Hulk que captara la tormentosa soledad y la vida forzada de errante de Bruce Banner es la legendaria serie de los 70. Si se emitiera hoy saldría por HBO y seria una obra mestra tienes casi todos los ingredientes (tragedia, soledad, casos humanos desgarradores, heroismo y conspiración militar) para una buena serie de esa cadena. Seria una Obra Maestra. Pero son ideas mías. ¿Las películas? gracias pero paso.
Y para demostrar que Stan Lee no es el único que recibe invitaciones para cameos en produciones relacionadas a sus creaciones, les traigo el cameo de Jack Kirby en la serie de los 70:
¡Viva el rey! y gracias a The Kirby Museum por subirlo. Vale la pena destacar que una de las grandes aspiraciones de Kirby era ser actor. si, ese cameo no le hace mucha justicia pero queda como una joya.